jueves, 23 de abril de 2015

Invasores vivos




Yo no suelo celebrar el día internacional del libro, sino más bien el nacional, que es el 26 de mayo, por la inauguración de nuestra primera Biblioteca Nacional; sin embargo, aprovecho para publicar este breve poema, en alusión a la terrible tragedia de los "inmigrantes" ilegales que perecieron intentando ingresar al continente europeo. 
Es algo lamentable, y no sólo los traficantes de personas son responsables, sino los traidores que "gobiernan" Europa; bueno, creo que el poema es bastante claro...


Invasores vivos.

Invasores vivos, a montones vienen
A esclavizarnos como en el pasado.
Los parásitos de siempre los aclaman
Esos narigones que nadie los aguanta.

Los subnormales de los desechos humanos,
Los incapaces e ineptos de siempre,
Defienden la mugre y la peste invasora,
Mientras los políticos corruptos los aprueban.

¡Vienen los invasores! ¡Vienen los moros!
Mientras los narigones nos imponen el pecado,
Mientras los vende-patrias nos traicionan,
Todo el año, desde enero a diciembre.

A nuestra Casa Vieja, vienen los invasores;
Ellos vienen bajo el auspicio de los traidores,
A imponernos su falsa ley opresora.
Que no vengan, ¡y que no nos condenen!

No me vengan a hablar de derechos humanos
Que con el aborto lo están manifestando.
Los moros invaden a nuestros europeos hermanos,
Mientras aquí las autoridades, aplauden a los traidores.

Primero en Europa, luego en América,
Ahí vienen los ladrones y nos dejan sin asistencia médica,
Ahí vienen los usurpadores para dejarnos sin trabajo;
Mientras la plutocracia nos sigue engañando…

¡Mientras la partidocracia nos está matando!
Ahí vienen los invasores, esclavistas y opresores,
Mientras los narigones nos están degenerando,
Y con los transgénicos nos están envenenando…

Ahí vienen los invasores, ¡ahí vienen los moros!
Como Syriza y Podemos, ¡los financia Soros!
Ahí vienen ellos a imponer, y a jodernos los de abajo.
¡Despertad hijos de Europa! ¡Despertad hijos de la Iglesia!

Libraos todos, de la jodida anestesia,
Que mientras lloráis por Galeano
Nuestro país está bien insano
Y todo por culpa de traidores y narigones.